Texto: David S. Mayoral Bonilla

POR ESTO!

27 de Abril de 2021

A través de la técnica de cera, barnices y óleo, Javier Barrera muestra la animalidad en su exposición en la galería Lux Perpetua Art Centre.

De la mano de un artista, la madera, la cerca y el óleo puede convertirse en «una crónica plástica de una fantasía onírica». Así describe el texto de sala la exposición el 3 de Mayo en la galería Lux Perpetua Art Centre.

«Crónicas nefelibatas es, básicamente, un trabajo que se realizó durante los últimos meses del 2019 y todo el año de 2020. Se puede decir que es un trabajo realizado durante la pandemia exclusivamente», explica a POR ESTO!, el artista meridano que creo todas las obras en la exposición auspiciada por la propia galería, Javier Barrera Perera. «Es una recopilación de algunas crónicas en las cuales se va desarrollando un tema de amalgamiento entre el personaje humano y su animalidad, representada de manera muy práctica, una especie de nahual, de huay chivo», complementa.

Esa animalidad propone el artista plástico, revela «las emociones primarias que tenemos los seres humanos que, cuando intelectualizamos, intentamos minimizar, Lo que quise plasmar en las piezas es la relación presente entre el amor, el odio, la nostalgia… las emociones que no son tan fáciles de controlar».

La relación entre las obras asemejan «un poemario. Hay un hilo conductor, que podría ser, obviamente, temático. Pero, sobre todo, es la fuerza que da la materia. Todas las piezas han sido realizadas con la técnica de la encáustica: una mezcla de cerra, barnices que la endurecen y óleo». Barrea explica: «esta técnica es muy antigua y muy difícil de dominar. De hecho, no se puede dominar al 100 por ciento. Depende mucho el artista de los accidentes, de controlarlos de cierta manera».

La cera «es un producto que nos pertenece, Aquí, en la Península de Yucatán, hay muchísimos productores de miel, y con ello, de cera».

Adviene la memoria: «la primera vez que trabajé con esta materia, de manera muy empírica, fue en 2002, más o menos. Después, hice una pieza en 2008, la cual participó en la Bienal de la ciudad de Campeche, donde obtuvo una mención honorífica. Entonces comencé a investigar y experimentar con los materiales, hasta llegar a las Crónicas nefelibatas, la primera gran exposición que realizo con un cuerpo de obra basado en la encáustica».

Javier Barrera, egresado de la escuela de Bellas Artes en Yucatán, es también fotógrafo. «La mayoría de mis exposiciones previas en cuanto al arte han venido a través de la fotografía. Trabajé mucho con los paisajes, tanto urbano como marinas y del exterior (refiere la exposición GRAO, de 2014, un recorrido visual por las costas yucatecas). Ahí se exige una precisión técnica muy sofisticada, por lo que no es posible estar experimentando, ya que se requiere pureza en su desarrollo. Eso me saturó. Tuve la necesidad de recurrir a la materia. Al no poder controlarla por completo, le da cierta vida al proceso. Hay allí una especie de serendipia, de sorpresa».

Recupera también el proceso estético del Wabi-sabi, estética japonesa «que niega la perfección y habla sobre la aceptación de las imperfecciones, porque lo perfecto y perdurable no existe; es imposible lograrlo».

En la búsqueda de sus pinturas, el autor hace «algunos homenajes muy marcados. Existe una referencia muy fuere de Alfons Mucha, gran padre del Art Nouveau, así como del Renacimiento mismo, Incluso el arte maya está presente. Tengo un par de piezas que hacen referencia a los códices mayas».

Diversas piezas del autor se encuentran a la venta. La gestión para adquirirlas se realiza a través de la misma galería ubicada en Calle 20 núm. 87-e por 15, en la colonia Itzimná, que también, agradeció Barrera, posibilitó la producción de las obras expuestas.

Para apreciar las Crónicas nefelibatas, la diversa muestra que reúne 20 piezas pictóricas, es necesario agendar un cita en alguna hora entre las 10:00 y las 19:00 al correo info@luxperpetua.mx o al número 9996886750, en cumplimiento de los lineamientos sanitarios.